Nuevas directrices tras la derogación del SMI 2024: ¿Qué deben saber las empresas?
El 22 de enero, el Congreso de los Diputados dio luz verde a la eliminación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2024, una decisión sin precedentes que ha provocado preocupación tanto en trabajadores como en empleadores. Ante esta situación, el Ministerio de Trabajo y Economía Social, a través de la Dirección General de Trabajo, ha puesto en marcha una serie de medidas inmediatas para salvaguardar los derechos laborales.
Desde Actium Consulting analizamos en detalle el nuevo Criterio interpretativo que clarifica el impacto de la derogación en la fijación y aplicación de salarios, así como las obligaciones que deben cumplir las empresas.

Protección de los derechos laborales y aplicación del SMI en nuevos contratos
La nueva instrucción deja claro que la derogación del SMI 2024 no afecta los salarios establecidos en contratos vigentes, dado que estos se encuentran ya contractualmente comprometidos. No obstante, para todas las nuevas contrataciones, el SMI de 2024 se mantiene como referencia obligatoria, fijándose en 1.134 euros mensuales en catorce pagas, o 1.323 euros en doce pagas.
Las empresas deberán asegurarse de no establecer salarios inferiores a estos umbrales, ya que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social estará vigilando el cumplimiento de esta normativa de forma estricta. El incumplimiento en el pago del salario mínimo podrá dar lugar a investigaciones y sanciones severas.
La medida se fundamenta en la garantía constitucional y en la normativa internacional, dado que el artículo 27 de la Constitución Española, el Estatuto de los Trabajadores y la Carta Social Europea exigen que el SMI represente, como mínimo, el 60% del salario medio nacional.
En este sentido, las penalizaciones previstas por la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS) son contundentes: las empresas que no cumplan con el pago del SMI podrán enfrentarse a multas que oscilan entre 751 y 7.500 euros por cada trabajador afectado, además de sanciones adicionales de 20 euros por cada dato erróneo o ausente en la declaración de salarios.

Perspectivas para el SMI 2025 y recomendaciones para las empresas
Paralelamente a estas medidas, el Ministerio de Trabajo ya está trabajando en la fijación del nuevo SMI para 2025. La propuesta inicial contempla un incremento del 4,4%, lo que situaría el salario mínimo en 1.184 euros mensuales en catorce pagas. Aunque la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) sugiere una subida más moderada del 3%, el Gobierno reafirma su compromiso con la protección de los derechos de los trabajadores y con el cumplimiento de la Carta Social Europea.
En Actium Consulting recomendamos a las empresas revisar detenidamente estas nuevas directrices y adaptar sus procesos internos para asegurar el estricto cumplimiento de la normativa. Esta reestructuración no solo evitará sanciones económicas, sino que también contribuirá a consolidar un marco laboral más justo y estable para el conjunto de la economía. Para cualquier duda o aclaración adicional, no dude en ponerse en contacto con nuestro despacho profesional, donde estaremos encantados de ofrecerle asesoramiento especializado sobre esta materia.